Escritor, novelista y poeta

Alfonso J. Paredes

Escritor, novelista y poeta


SIT TIBI TERRA GRAVIS (QUE LA TIERRA TE SEA PESADA)

QUE LA TIERRA TE SEA PESADA

    Como temían nuestros antepasados, que el espíritu del que enterraban de mala muerte se volvería a levantar para vengarse, o convertirse en nuestros peores enemigos. Por eso enterramos a quien nos molesta o nos importuna, relegándolos al olvido, a la ignominia y a la indiferencia.  Ponemos pesadas losas y clavamos sus cuerpos para que no nos molesten, porque somos vanidosos y sólo nos rodeamos de quienes nos ríen las gracias y nos adulan. Ocurre por todos lados, en la literatura y aquí en la poesía entonamos el “sit tibi terra gravis” (que la tierra te sea pesada), como hacían los romanos con sus muertos, porque sí, huían de las tumbas como demonio que lleva al diablo. Eran miedosos, como nosotros tememos a que nos destronen o critiquen. Hacemos poesía por rabia o porque da caché y a algunos les sale bien y son buenos, aunque no generalizo. En cierta ocasión se reunieron el actor Charles Chaplin y Albert Einstein y en el transcurso de la conversación, Einstein le dice a Chaplin: - Lo que he admirado siempre de usted es que su arte es universal; todo el mundo le comprende y le admira. A lo que Chaplin respondió: - "Lo suyo es mucho más digno de respeto; todo el mundo le admira y prácticamente nadie lo comprende"... Los buenos no se hacen notar y no acuden a los entierros, es más, diría que no tienen ombligo. Los verdaderos fueron vapuleados, torturados, vilipendiados y olvidados en la más absoluta soledad, de ahí viene su arte y si no que se lo pregunten a los que fueron fusilados, encarcelados, perseguidos, insultados, apartados de la sociedad y sin embargo hoy los adoramos porque fueron grandes poetas. Machado, Lorca, Lope de Vega, Garcilaso, Oscar Wilde, Cervantes (que no solo escribió El Quijote) y podría nombrar a muchos, pero no acabaría, todos ellos tienen cosas que contar. Nos miramos al ombligo y les enseñamos a que nos lo miren los demás y el que aparta la vista o difiere: ¡SIT TIBI TERRA GRAVIS! Esa pesada losa o esos punzantes clavos con la cara hacia la tierra, no sea que nos levantemos y, si nos levantamos, que vayamos en la dirección de la mirada, más profundamente hacia el interior de la tierra, para hundirnos más. Pero el espíritu no es de este mundo, que era a lo que temían los romanos, pertenece a otro nivel del que nosotros los mortales, los simples poetas mortales, desconocemos y no hay mayor atrevido que el ignorante. Si no haces como yo ¡SIT TIBI TERRA GRAVIS! QUE LA TIERRA TE SEA PESADA.

 

Fdo.: Alfonso J. Paredes

Todos los derechos reservados

imagen recopilada de internet